Te quiero pero…

Pasó tu cumpleaños y no te saludé. Lo sé. No lo hice por malicia sino más bien por amor. Llegó el momento de dejar que un frío adiós, ese que nos dijimos tiempo atrás y que nunca fue real, comience a surtir efecto. Porque ya no nos queda nada más para robarle a nuestros recuerdos, y menos si cuando tuvimos la oportunidad de crear nuevos nos dejamos dominar por los mismos miedos del pasado. 
Te quiero, seguramente siempre lo haré pero no puedo seguir aferrado al ayer.
Prefiero creer que puedo volver amar a estar mirando la puerta y el reloj por si algún día decides regresar.
Te quiero pero…

- Gian Marco Settembrini

Deja un comentario