Águila blanca

Poema inspirado en una nube del cielo.
águila de arena blanca
revélame los secretos escondidos a la luz del sol,
o ¿acaso no ves que escondo mis miedos en los ojos curiosos
que hoy te descubrieron?
Pedacito de cielo confiésame,
y mándale un saludo a mis abuelos
que no se preocupen,
que si me han visto llorar no es nada nuevo,
solo que hay días que no me sale echar vuelo hacia mis sueños,
mis alas parecen cansadas y
es que ¡joder!
solo soy un joven con miedos
detrás de una sonrisa de hierro
que parece inquebrantable.
Pero, ven abuelo a charlar un ratito,
a jugar a la pelota conmigo
que te cuento cómo cumplí uno de mis sueños,
y terminaremos riendo
mientras la abuela alza la oreja, y sonríe
porque cocina como para diez cuando solo somos nosotros tres.
Y es que te abrazo, abrazo al aire,
porque así “nadie” parece “alguien”
Yo tengo miedo abuelo
pero no se lo digas a nadie,
que para alguien puedo ser inspiración
y aunque hoy me falte la respiración
de la única chica por la cual latió mi corazón
sé que siempre tendré en el cielo y la luna
un pedacito de ella que nos recordará que un día fuimos.
Prométemelo abuelo que no se lo vas a decir,
Prométemelo por favor,
que tus abrazos me prometan que un día dejaré
de sentirme nadie para alguien.

Solo deseo que el azul de mis lágrimas saladas
transformen este cielo, en un mar de aventuras
lleno de piratas, historias de amor náufragas,
para que el día que llegue a puerto
pueda entender que la felicidad
no sabe igual si no es compartida.

- Gian Marco Settembrini

Vuelo

Poema sobre soñar.
El café de las mañanas, a veces,
desempolva ciertos resquemores
de un ayer plagado de errores
pero hoy despierta la mejor parte
de mi ser, la que se es fiel.

Aunque, cuánto cuesta mantener
esa postura hasta que sean más de las diez
si por las noches los fantasmas
salen a cazar almas atormentadas,
solitarias y acobardadas.

He visto llorar a los más fríos,
arrepentirse a los más arriesgados,
escapar a los más audaces
y a pesar de que la vida nos golpee a todos
solo unos pocos deciden aprender de ello.

Solo algunos descubrieron
que al otro lado del miedo se encuentra el amor.

Pero, en este día siento cierta empatía
por todos aquellos que sueñan sin agitar las alas.

¡Ay, si supieran lo bien que se siente volar,
sentir el viento despeinarte y despojarte
de todo pensamiento inútil!

Al volar el tiempo desaparece,
el resto del mundo se desvanece,
solo sos vos y tu creencia de que podes volar,
llegar tan lejos, tan alto como te lo propongas.

Si solo unos segundos de vuelo
son necesarios para volver absurdos los miedos.

- Gian Marco Settembrini

Fuimos

Poema.
Fuimos. 
No somos y no sé si seremos
pero sonrío porque algún día fuimos
y ser con alguien
es una dicha que solo los valientes
que abren su corazón pueden gozar.
Fuimos, lo sé,
pero qué linda manera de ser
la de vos y yo.

- Gian Marco Settembrini

Pequeños placeres

Reflexiones.
Puedo ver el atardecer entre gigantes de cemento mientras disfruto del olor a café recién hecho y los sentidos no dejan de deleitarse, música de décadas pasadas llenas de melodías pegadizas, voces sin autotune e instrumentos reales llegan bailando hacía mis tímpanos de la mano de una explosión de sabores conferida por una tarta de zanahoria.

- ¿Cómo? ¿Qué es esto? - pregunta mientras levanta la vista de su móvil.
- Esto se llama disfrutar de los pequeños placeres de la vida sin necesidad de alguna pantalla electrónica.

- Gian Marco Settembrini

Hoy

Motivación para el día.
Hoy me quiero recordar que puedo
que hay sueños que se viven despierto
porque la pasión y el esfuerzo
nos llevan a sacar fuerzas
del centro de uno mismo,
y cuando allí ya no hay nada
sacar fuerzas de donde no las hay
se convierte en nuestra única verdad
a menos que no estemos dispuestos
a sacrificar tiempo,
el mayor valor de nuestra vida,
el único que si se va ya no regresa.
Quedará en vos desperdiciarlo
o invertirlo en todo aquello por lo que late tu pecho.
Yo puedo porque sueño.
Yo puedo porque me arriesgo.
Yo puedo porque me esfuerzo.
Yo tengo miedo.
No puedo.

- Gian Marco Settembrini

Barquitos de papel

Poema dedicado a ese niño que llevamos dentro.
mañana llena de responsabilidades,
vestía muy elegante por cierto,
de traje y zapatos,
cuando el cielo gris
comenzó a llorar con fuerza.
precavido, había traído mi paragüas.
La lluvia caía con más ímpetu,
los autos por poco me salpicaban,
maldecía a los cuatro vientos
mientras esquivaba
baldosas flojas y charcos
hasta que caí en uno,
y viaje,
viaje al pasado
a cuando era niño
y hacía barquitos de papel.
Me vi riendo bajo la lluvia,
parecía feliz.
La bocina de un auto
me trajo de vuelta.
Cerré mi paragüas, corrí, reí,
ya no esquivaba el agua del suelo,
ahora saltaba en ella.
Mientras disfrutaba, mire arriba
agradecido y aproveché a mandar unos saludos.
Al llegar a mi casa,
el cielo comenzaba a cesar su llanto,
en tanto armaba
un barquito de papel
y salía a toda prisa, a verlo navegar
por las calles de la ciudad.
Una mañana necesite,
solo una mañana
para volver a sentirme
como un niño.
Bajo la lluvia, pude volver a sentir,
sentirme feliz.

- Gian Marco Settembrini

Diccionario ficticio

Por esas situaciones que merecen una palabra para ser descritas.
Kirronamente: Dícese de la mirada que le dirigimos a nuestra mascota cuándo no está haciendo absolutamente nada pero nos quedamos absortos con su belleza, y el corazón se nos llena de felicidad. 

Ej: Al llegar al departamento me descubrió mirando kirronamente a mi perro. Ella sonrió.

- Gian Marco Settembrini

Imagina

Poema para tus sueños.
Imagina,
imagina el cielo,
píntalo de los colores que más quieras
acaricia las paredes,
imagina sus texturas,
mezcla el negro con el blanco
y a los grises de tu vida
conviértelos en color;
si no te gusta,
vuelve a mezclar,
vuelve a imaginar.

Imagina tanto que la realidad
deje de parecerte triste.
Imagina hasta que ya no sepas
distinguir si es por ahí o por allá
porque de tanto imaginar
vas a terminar olvidándote
de colorear
tus días para volverlos mejores,
de tanto imaginar
un día te darás cuenta
que los sueños se hacen realidad
si te animas a soñar
y a pintar
tú día,
tú vida,
tus heridas.
Hoy, mañana y siempre imagina
que siempre se puede estar mejor.
¡Ve por ello!

- Gian Marco Settembrini

AJEDREZ

Poema sobre el amor, la vida o el ajedrez. No lo sé.
Aferrado a la mentira de un ideal,
años sin ver la sobriedad
de un amor ajeno a problemas de moral.

Una partida de ajedrez
que aún no puedo dilucidar,
que no consigo anticipar
y pierdo a mi alfil una vez más.

De bar en bar
voy embriagándome de preguntas
que ningún cantinero puede contestar
¿Dónde está mi reina? ¿Dónde está?

Solo saben mirarme,
como un maldito objeto
que necesita ser restaurado
y yo solo quiero sincerarme.

Pero no hay nadie,
hoy nadie tiene tiempo para hablar,
a nadie le importa ver la profundidad
y víctima de mí mismo
pierdo otro ideal más.

Me uno al ritual superficial,
el otro alfil que se va
y despierto en una cama cualquiera
donde sé que allí
ella no se encuentra
¿Dónde está mi reina? ¿Dónde está?

Vuelvo la vista hacía el reloj
me pregunto acerca qué es mejor,
si el tiempo que pasó
o el que todavía no llegó,
mientras muevo un peón.

Infravalorado por muchos,
dotado de olvido selectivo
me permito creer que esta vez
voy a vencer.

Pero, ¿dónde está mi reina? ¿Dónde está?
Si las palabras que dejo en el papel,
no son más que puras fantasías
si no las puedes leer,
si no las puedes sentir.

El tiempo se agota
o quizás es mi esperanza rota
que anhela imposibles,
visibles
para todos, menos para mí.

Tal vez no quiero darme cuenta
que nunca la voy a encontrar,
no en este tablero,
no jugando como lo hago
Porque amar no es jugar a ganar,
Es saber dar
algo que nunca volverá
y querer compartirlo igual.

El tiempo.
El tiempo con vos se vuelve felicidad.

- Gian Marco Settembrini