Mamá

Poema sobre la vida.
Necesito escribir estas palabras
como la luna necesita a la noche
y las plantas al sol.
Solo quiero decir qué extraña es la vida.
Es decir, eso es algo bastante obvio;
pero extraña el punto que tiene
de coincidir a dos personas
con poco o nada en común,
y logra convertir todo en un hermoso deja vú
de esos que a uno le gustaría
repetir hasta que el botón se descomponga,
y no logre recomponer, reconstruir,
o simplemente reescribir
una historia pasada
pisada por el agua,
o mejor dicho, acariciada
y convertida en sinónimos
de pasión y deseo,
de lujuría y poesía,
la mentira de tu vida
o la verdad con la que el tiempo
se va y no vuelve.
El reloj se detiene
hasta parece que retrocede
y ves tu niñez, te encontrás llorando
siendo consolado por un abrazo de mamá;
¡como te extraño mamá!
como a los atardeceres en las sierras,
como los veranos riendo y jugando.
La idea pierde fuerza
y yo me sumerjo en la fortaleza
de las últimas palabras de mamá
que todo aquello que deseé lo podré lograr.

- Gian Marco Settembrini

Pequeños placeres

Reflexiones.
Puedo ver el atardecer entre gigantes de cemento mientras disfruto del olor a café recién hecho y los sentidos no dejan de deleitarse, música de décadas pasadas llenas de melodías pegadizas, voces sin autotune e instrumentos reales llegan bailando hacía mis tímpanos de la mano de una explosión de sabores conferida por una tarta de zanahoria.

- ¿Cómo? ¿Qué es esto? - pregunta mientras levanta la vista de su móvil.
- Esto se llama disfrutar de los pequeños placeres de la vida sin necesidad de alguna pantalla electrónica.

- Gian Marco Settembrini

Imagina

Poema para tus sueños.
Imagina,
imagina el cielo,
píntalo de los colores que más quieras
acaricia las paredes,
imagina sus texturas,
mezcla el negro con el blanco
y a los grises de tu vida
conviértelos en color;
si no te gusta,
vuelve a mezclar,
vuelve a imaginar.

Imagina tanto que la realidad
deje de parecerte triste.
Imagina hasta que ya no sepas
distinguir si es por ahí o por allá
porque de tanto imaginar
vas a terminar olvidándote
de colorear
tus días para volverlos mejores,
de tanto imaginar
un día te darás cuenta
que los sueños se hacen realidad
si te animas a soñar
y a pintar
tú día,
tú vida,
tus heridas.
Hoy, mañana y siempre imagina
que siempre se puede estar mejor.
¡Ve por ello!

- Gian Marco Settembrini