Por momentos me olvido de recordar
y es justo ahí cuando todo se vuelve borroso,
sobretodo, cuando se trata de buenos momentos
porque la ironía juega sus cartas
dejándome con mil penas guardadas
y aunque yo no quiera escucharla,
es capaz de boicotearme la felicidad sin armas.
Teniendo solo palabras me animo,
me animo a enfrentar los fantasmas,
mis fantasmas, y eso, aunque a veces lo olvide
habla más de mis victorias
que de mis derrotas.
- Gian Marco Settembrini